Nosotros para poder vivir y desarrollarnos necesitamos agua dulce, pero esta
agua tiene que cumplir una serie de características: ser líquida, fácilmente
accesible y encontrarse limpia. Teniendo esto en cuenta, la que nos queda
disponible no es tanta. Para poder disponer de agua dulce en cantidad y calidad
suficiente para cubrir nuestras necesidades básicas y permitir nuestro desarrollo
como sociedad. Las personas hemos intervenido en el ciclo natural del agua
construyendo una serie de infraestructuras.
¿Qué nos proponemos hacer?
Mediante un sencillo experimento, los alumnos observarán cómo se forma la lluvia
sin salir de la casa De esta manera comprenderán mejor los procesos de
evaporación, condensación y precipitación tan difíciles y tendrán una visión global
sobre cómo se mueve el agua por nuestro planeta a través de su ciclo natural.
¿Qué se necesita?
• 1 bolsa transparente con cierre hermético de tamaño mediano
por estudiante o participante
• Marcadores permanentes
• Un poco de agua
• Colorante alimentario azul
• Cinta adhesiva
¡Ahora solo queda esperar a que el sol caliente el agua!
Cuando esto suceda se apreciarán gotas de agua en la parte superior
de la bolsa (este proceso puede tardar más o menos en función de la
climatología exterior y de la temperatura del aula). Los alumnos
deberán acercase a las bolsas y observar de dónde salen esas gotitas
y cómo se han formado.
Esta actividad se realiza con el fin de concientizar y dar a conocer el proceso del
agua en la tierra lo que nos lleva a cuestionarnos porque es tan importante y por
qué debemos cuidarla es una actividad muy sencilla con recursos que tenemos en
casa, pero deja una gran enseñanza porque nos muestra el paso a paso de cómo
es la tierra con el proceso del agua y también porque cuando la contaminamos se
va acabando el agua.